El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hablado este jueves en el plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana que se celebra en Madrid de un mundo cada vez más dividido en el que lo fácil sería “refugiarse en nuestras diferencias” y ha reclamado unidad frente “al repliegue y el unilateralismo”. Un total de 10 de los 22 líderes del continente asisten al encuentro, con el objetivo de intentar relanzar su influencia en el mundo. Sánchez ha saludado a su homólogo argentino, el ultraderechista Javier Milei, con un protocolario apretón de manos, especialmente frío. El Rey, por su parte, ha pedido que los mandatarios asistentes se “ciñan a la partitura” para que la música de la reunión suene “armónica” a pesar de los distintos instrumentos. Entre las 22 delegaciones, hay notables ausencias, sobre todo del lado progresista: no acuden ni la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ni el brasileño Lula.
Seguir leyendo



